Carta de Alianza julio 2019

Carta de Alianza julio 2019

Queridos Aliados argentinos: 

¡Bendiciones en este nuevo 18! Estamos a mitad de año, buen momento para dejar que las fuerzas que brotan de nuestra Alianza de Amor con María, nos impulsen y dinamicen para encaminarnos, llenos de vigor y entusiasmo, hacia la segunda mitad de este año. 

Encuentro de Federaciones

Diez días atrás, en un acontecimiento histórico para el Schoenstatt argentino, se convocaron en Huerta Grande (Córdoba) alrededor de 400 aliados de todas las federaciones. Ya comienzan a escucharse “ecos” de esa vivencia. Una federada me decía:

“…Hoerde se vivió plenamente en intercambio de corazones con la Mater, con los ideales y entre todas las federaciones. Cien años después ¡tantos frutos! Federación de familias, de mujeres, de sacerdotes diocesanos, de madres y la flamante federación de hombres. Por primera vez, ¡todos juntos! Vivimos en verdad un Pentecostés de la Alianza de Amor. Ese fue el lema que nos congregó y abrazó en todos los momentos de esta maravillosa fiesta y que estamos convencidos que se propagará en todo el mundo ¡Los ideales de Hoerde están vivos!

Nos unimos en el agradecimiento a Dios y a la Mater por esta irrupción de gracias. Creo firmemente que la fecundidad de nuestro Movimiento depende en buena medida del aporte de nuestras federaciones.


La Independencia: historia vigente

Como argentinos celebramos un nuevo aniversario de la Independencia. Que estas fuerzas liberadoras sigan vigentes para luchar contra otros poderes que nos esclavizan en la actualidad: el individualismo, el egoísmo, la indiferencia y la tibieza, que no nos dejan crecer como pueblo. Debemos independizarnos de todo aquello que no nos deja amar y entregarnos a los demás.

La casa histórica de Tucumán es el símbolo de nuestra independencia. No creo que sea solo un detalle anecdótico sino una expresión del pueblo y de Dios que, desde un inicio, nos pensó y soñó como una gran familia. Una casa familiar albergó los sueños y anhelos más profundos de un pueblo que todavía quiere ser libre e independiente.

Una pequeña casa es el comienzo de la patria grande que soñamos. No debe asombrarnos esta dicotomía. Es el clásico principio que Dios utiliza en su actuar. Una cueva en Belén y un “humilde ranchito” en Nazaret son la cuna y escuela del cristianismo. Una pequeña capillita abandonada, en un sencillo barrio de una ciudad menor de Alemania, es el inicio de un movimiento que está llamado a renovar nuestra Iglesia y a ser más protagonista en la construcción de nuestra sociedad.

En lo más profundo se trata de independizarnos de nuestro propio yo para incluir empáticamente en nuestra vida a los demás. Este es el secreto de la unidad y solo así podrá gestarse la paz. No una paz de cementerio sino una paz que, entendida más bíblicamente (en hebreo shalom), podría también traducirse como armonía. Una paz armónica que sabe de tensiones y las aprovecha creativa y creadoramente.


Inclusión y unidad

Lo inclusivo es una corriente de vida actual de la cual no estamos afuera. No hay corazones más inclusivos que los de Cristo y María. Porque están traspasados, por una lanza y por una espada. Son corazones abiertos a todos. Por ser el Hijo y la Madre de Dios pueden amar, abrirse a todos y a cada uno de manera particular. Las madres especialmente saben bien de este amor particular por cada uno de sus hijos, que es capaz de hacerlos predilectos y a su vez no excluir a los demás.

En la Campaña y en algunas diócesis ha surgido el deseo de coronar a la Mater como “Reina y Madre de la unidad de los argentinos”, acompañando la coronación con una corriente de reparación para finalmente sellar un compromiso o alianza fraterna. Quiera Dios que esta coronación se pueda plasmar también en nuestra sociedad, a través del aporte que cada uno hace en su lugar de influencia: hogar, barrio, trabajo, apostolado. Y a través de nuestras instituciones: santuarios, ermitas, colegios y otros centros.

Inclusión y unidad exigen creatividad. Desde hace un tiempo muchas alianzas se están preparando y formando a través de WhatsApp. Un grupo de misioneros digitales está llevando a cabo esta pastoral virtual acompañados por el P. Esteban Casquero (Instituto de Sacerdotes Diocesanos). La Mater se busca sus instrumentos y modos originales para acercarse a sus hijos, incluso a aquellos que más alejados están. Valoramos el esfuerzo, la entrega y fidelidad de este grupo de misioneros por WA.


Acompañamos con la oración al Instituto de las Señoras de Schoenstatt que en estos días están de Congreso General en Schoenstatt, Alemania y a las misiones de invierno que se están llevando a cabo en Bs. As., Córdoba, San Luis, Resistencia, Mar del Plata y La Plata; transitando este “arco de reapertura del Santuario Nacional” y compartiendo la alegría de los tres novicios argentinos del instituto de los Padres: Juan Cruz Colombo, Juan Francisco Miguel y Álvaro Rodríguez Crespo que recibieron días atrás la túnica de Sion en el inicio oficial del nuevo curso en Tupãrendá, Paraguay.

Quedamos en eso, permanecemos fieles. Saludos y bendiciones, 


P. Pablo Gerardo Pérez
Director Nacional
Movimiento Apostólico de Schoenstatt Argentina

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