Fons Vitae 2017: Misión Universitaria en Rosario

| viernes, enero 5th, 2018 | No Comments »

Por segundo año consecutivo, desde el 26 hasta el 30 de diciembre, se llevaron a cabo las misiones universitarias Fons Vitae a cargo de las Juventudes de Santa Fe y Rosario. 50 misioneros llenos de la gracia del envío apostólico dirigieron sus corazones hacia la gente de Maciel, una localidad ubicada a 60 kilómetros de Rosario.

Guiados por su amor a la Mater y con un gran espíritu de entrega, hicieron que nuestra amada Mater se hospedara en el Santuario misión, y que desde allí, como en todos los santuarios, repartiera sus gracias a quienes la visitan.

Ser instrumentos de la Mater, saliendo al encuentro

“Increíble, no hay palabras para describir lo que fueron estas misiones, de principio a fin se sintió el ambiente perfecto, desde el primer momento se sintió a la Mater ahí con nosotros, en los vínculos, en la espiritualidad, en el salir a misionar y en el mismo pueblo de Maciel. Entregando todo, yendo a las periferias del mundo como dijo el Papa Francisco, la gracia del envío apostólico se sintió muy fuerte en cada uno de los misioneros, de verdad se sintió al Espíritu Santo en cada uno. Ver la llama encendida de todos en cada envió llena el corazón. A pesar de que nosotros fuimos a misionar, todo el pueblo de Maciel es el que nos termina de misionar a nosotros.” (testimonio Briant Gervassi)

“Fons Vitae 2017 fue mi primera vez misionando y lo que pude vivir fue increíble. Verdaderamente me sentí instrumento en manos de la Mater. Ella nos conducía especialmente con aquellos hijos suyos que necesitaban una palabra de aliento, para sobrellevar un dolor, una pérdida, una depresión, para recordarles que no estaban solos, Dios los cuidaba y enviaba a sus propios hogares a María como señal. Me di cuenta de lo importante que es escuchar al otro, es un simple gesto de dedicación que puede cambiar su día, un sencillo acto de amor hacia nuestros hermanos como Jesús nos enseñó. De esta experiencia de misión me llevo el deseo de seguir llevando a Dios a todas las personas en mi vida cotidiana y el mensaje de aprovechar cada momento que comparta con alguien para demostrarle mi cariño, estando atenta a sus necesidades y buscando comprenderlo.” (testimonio Aranza Astorquia)

“Siendo este mi segundo año en la Fons conocía la mayoría de las caras, en especial las de Rosario, pero el cobijamiento de la Mater viene de esos vínculos que nacen en clima de oración. Me refiero a que pude vincularme con las personas que no conocía de la misma manera que a mis hermanos de grupo de vida, éramos, todos, una gran familia, bajo el manto de Mater”. (testimonio Franco Torrero)

Apostolado de jóvenes y niños – “Semillas de la gracia de María”

No hay palabras para transmitir la alegría de que cada uno de los días hayan venido chicos, que dejaron sus actividades para compartir con nosotros, que nos hayan dado ese sí, de estar ahí y de dejarnos transmitirles un poco de esas gracias que la Mater derramó sobre nosotros durante toda la misión.

El último día los jóvenes nos acompañaron al Santuario Misión, donde conocieron a la Mater y participaron de un momento espiritual que fue hermoso. Se los llamó a ser sal y luz para el mundo, a que encendieran la llama de su corazón para poder llevar esa luz a las demás personas en su vida, como nosotros queríamos pasársela a ellos.

“Probablemente la parte que más esperé en todo el año, el apostolado de niños. El año pasado la gracia del cobijamiento vino en este apostolado, los niños de Maciel son una caricia al alma. En este año ya muchos nos estaban esperando, pero hubo más caras nuevas, tantas que tuvimos que separar el apostolado en dos sectores del pueblo. En ambos tratamos de manera divertida de enseñarles qué representa el pesebre de Belén, para luego ofrecerle a nuestra Mater dos representaciones de ese precioso momento, hechas con materiales sencillos y manos humildes. Todo esto ahonda mucho en mi corazón y me generó un gran gozo.” (testimonio Franco Torrero)

Jesús con nosotros

La espiritualidad fue uno de los puntos más fuertes. Cada envío previo a salir a misionar o a los apostolados era un gran impulso espiritual. Nos llenábamos de Dios leyendo su palabra y escuchando de Su actuar en la vida de los chicos que nos dieron su testimonio, y salíamos acompañados por María, confiados en ella, a tocar los corazones de las personas.

En las vivencias revivíamos la navidad, el nacimiento de Jesús, y llenando de significado ese momento tan especial, lo llevábamos a nuestra vida. Buscábamos convertir nuestros propios corazones, al igual que el de María, en pesebres humildes para que Cristo naciera en nosotros, para dar a luz a Jesús nuevamente en el mundo. Cada vez que se entraba al Santuario misión, era estar en otro mundo, uno en el que reinaba un ambiente de oración y de celebración, porque el niño Jesús había nacido.

La última enseñanza que nos dejó la misión era que toda esa vida que surgió durante esos 5 días no terminaba ahí sino que debíamos continuarla en nuestros hogares y esforzarnos por vivir cada día el lema de nuestra misión.

¡Como fuentes de vida, seamos pesebres vivos!