Carta de Alianza (Mayo 2017)

| jueves, mayo 18th, 2017 | No Comments »

Queridos hermanos en la Alianza,

“¿Qué hay de nuevo en la Familia de Schoenstatt de Argentina?” me preguntaba hace unos días un sacerdote muy interesado en nuestro Movimiento. Le respondí que algo especial que se viene vislumbrando en los últimos tiempos es la expansión sistemática de la Alianza de Amor con la MTA en la amplia geografía de nuestra Patria. Complementé mi afirmación diciendo que, esto que podría parecer una respuesta evidente, casi una nimiedad y nada nuevo, tenía un acento fuerte: la Alianza quiere transformar e influir en la vida personal y social y en todos los ambientes donde nos movemos.

Quiero reflexionar en estas líneas sobre esta Alianza que “muerde” la vida; no es una linda idea sino que moviliza en cada instante. María quiere que la llevemos a todos los lugares, sin distinciones, y que su presencia produzca cambios, haga crecer en la fe, la esperanza y el amor, es decir, en la libertad, la solidaridad, la honestidad y el compromiso.

Es coherente que así sea, porque María es una mujer inquieta y movediza. Apenas supo del embarazo de su prima, se puso en camino hacia Judá; en cuanto se enteró del inminente bochorno en Caná de Galilea, le ahorró la vergüenza al novio y detonó el primer milagro de Jesús. Apenas percibió la angustia y el miedo de los discípulos después de la partida del Señor, los reunió en el Cenáculo e imploró para ellos -y con ellos- la llegada del Espíritu. El vínculo a María, por lo menos como lo concibe el P. Kentenich, nunca es sólo devocional o espiritualista.

Esta tendencia increíblemente misionera de María nunca nos enajena del mundo en que vivimos. La Alianza, si realmente está viva, transforma y nos transforma. Es aliento para buscar a Jesús que ha surgido de la tumba y se “aparece” una y mil veces en la historia de los hermanos: “Él les mostró sus manos y su costado y les dijo: la paz esté con ustedes” (Juan 20,21s). En el contexto de esta experiencia fue que surgió la “frase síntesis” que estamos trabajando en la Familia Argentina: “Alianza que transforma”. Es la expresión resumida de nuestra tarea, la que pretendemos encarnar en las diversas Diócesis y grupos de pertenencia.

¿Cómo llegamos a esta frase síntesis? ¿De dónde proviene? Es fruto de vivencias y de procesos. Es también una respuesta a necesidades existenciales. Aquél que sella Alianza con María experimenta que Ella le ayuda a vivir su vida cotidiana, le ayuda a amar en serio, a abandonar odios y a cambiar la violencia por la paz.

Vivimos tiempos de mutaciones profundas. También Schoenstatt quiere transformarse y transformar. En medio de estos cambios, hay algo que permanece: la alianza en su dinámica de cambio. Para eso tenemos que transitar los senderos que nos vinculan estrechamente a la Mater: mirarla muchas veces, contarle lo que nos alegra o nos lastima, escuchar su consejo cuando no sabemos qué hacer ni cómo seguir, regalarle capital de gracias (llamar a un hermano que está solo, saludar al enfermo, darle el pésame a quien perdió a un ser querido…), decidir “con” Ella y visitarla a menudo en su casa: los Santuario y las Ermitas. ¿No sería bueno evaluarnos en estas formas de amor? Los invito a que después de este examen de conciencia podamos compartir con los hermanos: ¿qué vivencias tenemos de la Alianza que transforma y cambia nuestro entorno?

La frase síntesis es nuestro foco estratégico. Marca horizonte y determina opciones. Es trabajo para los nuevos tiempos que ya han comenzado. Si hay transformación hay Alianza: el fuego del amor se expande. Aún en el tiempo de la Pascua María nos conduce a Jesús que nos muestra sus manos y su costado y nos confirma: “Soy yo, no teman” (Mt 28,9s).

P. Guillermo Carmona

 

diadealianza