Pasos misioneros

| Domingo, enero 19th, 2014 | 1 Comment »

SAN JUSTO, Mónica Jendrzejczyk. Buscando parafina para hacer velas que iban a servir como souvenir en una peregrinación de los misioneros de San Justo al Santuario Nacional,  pasé por una Capilla donde estaba el Padre Pablo Caruso de la Parroquia de Fátima ayudando a los albañiles en la construcción. Di dos pasos y volví hacia atrás. Recordando las palabras del  Padre Kentenich “SER AUDAZ EN EL RIESGO”, me presenté como representante del Movimiento de Schoenstatt en  San Justo y así se nos abrió otra puerta.  Fui buscando la luz de unas velas y María me tenía reservada una mayor.

 

 

Durante este año hemos celebrado allí las reuniones mensuales de la Campaña de la  Virgen Peregrina de Schoenstatt, con misioneros de distintas localidades de San Justo. Se sumaron también algunas señoras de la Parroquia San Cosme y San Damián de Capital Federal, que querían ser misioneras y por estar cerquita quisieron vincularse con nosotros. También las de los Misioneritos -ya algunos con 17 años.

Se organizó así la Segunda Peregrinación del Año con dos comunidades… ¡mejor dicho tres, ya que una sola misionera de la Parroquia Santa Rita convocó a más de 35 personas!

Aunque aún no se ha formado un grupo en esta parroquia, la entusiasta misionera, con todos sus problemas de salid, organizó un Rosario mensual con las familias que misiona en el barrio, lo que permitió a muchos sellar su Alianza de amor el día de la peregrinación.

Reina de la paciencia

Durante todo este año en la Ermita se ofreció capital de gracias, entregándole a María tantas situaciones de nuestra vida que requieren de paciencia. Queríamos coronarla Reina de la Alianza y de la espera serena.

Todo marchaba bien hasta que diez días antes de la coronación, un camión chocó la Ermita. Pasaron los días y por ningún lado se conseguía un albañil para repararla. Tres días antes, apareció un señor diciendo que él pasada por ahí a menudo y le debía muchos favores a la Mater. Como justamente era albañil, se ofreció para arreglarla. Un día antes terminó la restauración.

Fue entonces cuando comprobamos que el título lo había elegido María que había aceptado nuestra entrega y paciencia.

Ese día  vino gente de muchos lugares, se rezó el Rosario como todos los 18. El Padre Raúl García celebró la Santa Misa y luego coronó a la Mater…

 

One Comment

  1. Mabel Andrade dice:

    que bueno descubrir con uds. la Providencia de Dios que no se deja ganar en generosidad, hermoso el testimonio y la vida abundante que trae vivir en la Alianza de Amor con la Mater y con los hermanos especialmente los que ya gozan en el Reino como don Joao. Muchas bendiciones

Leave a Reply